La inspiración contra la mediocridad

Esta palabra tan vilipendiada, incluso vista como una debilidad del artista, una escasa aparición tan borrosa para tantos que dudan de su existencia.

Para mí, una técnica y también un impulso sagrado donde la belleza se manifiesta como un combustible creador.

En ese estado, el enfoque cumple su función, que es darle cauce a ese aire propicio para dejar que la imaginación despliegues su chispa que desata incontenibles incendios.

Justificamos cualquier desvío de nuestro objetivo personal si es por dinero, y muchas veces justamente eso nos aleja de tenerlo.

Sorprendido ante una audiencia demasiado joven, lo que había preparado tuvo que mutar, cambiar de acento y empatía, pero los resultados fueron magníficos, acercar a los estudiantes de secundaria a desafiar el conformismo, el egoísmo y la superficialidad, creando en libertad inspirada, ideas y cosas que aporten algo a su entorno.

Con el apoyo de mi casa editorial Mandrápagos Publishing pudimos regalar mas de 30 ejemplares entre jóvenes de 14 a 18 años que escucharon con atención mis palabras.

Cuando llegaron todos, desmañanados, alegres quizás de perder el día de clases y salir de la rutina, se vieron sorprendidos por la poesía, esa fuerza creadora que les fue abriendo los ojos y la imaginación a medida que avanzamos.

La mediocridad es hacer las cosas sin propósito ni inspiración, sin atención al detalle ni generosidad de ideas.

Al final me quedó un gran sabor de boca pues al menos para esos 150 cerebros con los que me conecté, quedó sembrada esta idea, ir al encuentro de la inspiración, mediante la exigencia personal y la búsqueda del bienestar de los otros.

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