Arturo Ordorika

Cuento Fantástico de tremendismo imaginativo

Uno de los clásicos del Kid Mandrágora, este personaje que inventé para poder contar historias desaforadas, irreverentes y con gran carga de imaginación, llegando a momentos churriguerescos de extravagancia en la palabra y la situación. 

Comparto  con ustedes este cuento que trata la compleja vida de los sementales centauros que habitan en una pradera cercana a la Laguna de Alchichica. Varias personas afirman haberlos visto. ¿Será cierto?

CENTAUROS POETAS

Lo primero que piensas al llegar a este lugar es que no existe. A lo lejos, cerca de la vereda que marca el inicio de su rancho, a unas cuantas leguas de la laguna de Alchichica fui recibido por el alférez Du Roca, un anfitrión sublime y espectacular comensal. El sendero de sal azul y los pinos opiáceos, indicaban que la realidad ya era otra y decidí creer que todo era posible.


Alegre de encontrarme, Luken, el hijo del antiguo caporal, se acercó a mí, vestido para las faenas del campo. Me condujo sonriendo hasta el guardarropa de visitas, donde recibí unas botas de piel de canguro parcialmente sintética, aptas para la caminata por los acantilados. Si bien no soy partidario de la ropa hecha con pieles de animal, este canguro era odiado en su natal Australia por koalafágico.


Luken me contó la historia de su padre, quien murió el año pasado persiguiendo una mordida de jirafa voladora, especie de ave carismática y luminosa que muy poco se ve por las colinas del rumbo. El viejo caporal ahora realiza apariciones regulares en las haciendas abandonadas cercanas para espantar a los turistas; a veces toma forma de fantasmas coloniales que hablan en verso y otras simplemente aparece y desaparece masticando una caña de azúcar.


El alférez Du Roca, comprobando su fama de hombre generoso, ordenó que se cocinaran manjares únicos para su huésped. Fue un agasajo que en nada se parece a la comida de mi tierra. De entrada sirvió unas bolitas de masa rellenas de hoja olvidadora y queso fresco, condimentadas con polvos de abeja. La crema de musgo y pepitas salvajes resultó tan buena como no se imagina. No faltaron las tortillas azules ni los panes de Arabia.


Brindamos con destilado de agave rojo que si se toma en su punto sabe tan bueno como un beso en los labios de Afrodita. Y llegó el plato fuerte: costilla de ángel falso a la leña de nogal espolvoreado con finas hierbas místicas y aceite de almendra. Como es costumbre en el rancho del noble alférez, el postre se come directo de su huerto privado de arbustos dulces cuyos frutos uniformes y amarillos saben a strudel de pera tropical.


Alimentados con los dones de la tierra comenzamos una caminata hasta el arroyo donde bebimos agua fresca y pura. Luken propuso visitar las crías de ángeles falsos de engorda. Era asombroso contemplar esa camada de alimentos divinos: no puedo negar que por la cabeza pasan cosas como volverse ermitaño o alimentarse sólo de raíces, pero el sabor de esas costillas.


—Tengo una sorpresa para ti, querido amigo— me comentó el alférez y caminamos hacia donde nace el ojo de agua que alimenta la laguna.


Ahí estaba su colección personal de centauros pura sangre...

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Cada historia fue escrita bajo el potente influjo del Kid Mandrágora, un creador libre de imaginación desatada que habita en el Archipiélago de Islas Mandrápagos, y tiene un profundo encantamiento por las musas de pelirroja melena. 


En ellos encontrarás un mundo rico en historias sorprendentes que van desde la falsa fábula hasta la reflexión irónica sobre las obras maestras que no se escriben. Sus personajes te darán momentos de inolvidable ficción.

Cuentos que integran el libro

Monumentales Guerreros

Cualidades Rostrales

Mares de Ácido

Jimmy Nariz de Llave

Malvoria

El Cisne Enano

Botargas Mutantes

Lost In Mexico

Centauros Poetas

La Leyenda de Un Escritor Inicia con Su Muerte

Estos cuentos  fueron publicados en el portal Ciudad Cultura. Los Miércoles aparecía una nueva Historia Desaforada. Más tarde al integrar este libro que recopila apenas una mitad de esas colaboraciones, hice una versión actualizada de esos textos.

Arturo Ordorika

Sobre el autor

Escribo y hablo con la pasión de un poeta cuya brújula es la imaginación y las ideas. Navego en un onda irresistible de creación en movimiento. Me gusta inspirar transformaciones profundas en quienes me leen y escuchan.


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Manifiesto Imaginativo de Esta Casa Digital

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