escrito por arturo ordorika

El Asombro de Vivir

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Bitácora Poética, Textos Literarios

Reflexión de la abeja

...Para Pablo Erminy, loco indomable.

Mi vida llega a un punto de quiebre cuando a mis pies, una abeja agonizante se arrastra lentamente, queriendo levantar el vuelo, torpemente avanzando, golpeada y rota, ¿cuál dolor traerás en tus alas, abeja? tú, vaticinadora de la primavera, que esparces la vida sobre las flores para luego convertir ese trance en miel, todos los días, porque está en tu naturaleza, como en la mía.

Y en esa transmutación, con mi camiseta amarilla, yo, mirando el hoy como una barca desahuciada, me convertí en la abeja y la abeja permaneció ahí, mirándome mirarme, sin planteárselo como un instante hecho de palabras, sólo atisbando a mi espalda una jardinera llena de flores rojas, donde con suerte poder batir por última vez, esa biomáquina perfecta de la miel hechicera... el humano, abeja.

* Esto es una reflexión de 2020 escrita por el Poeta Cósmico para estrenarse como eco de la voz mágica de los robots en 2024. 

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Selección Especial

Aguantaremos hasta cuándo la cantidad de insulza información, persiguiéndonos, espías mutuos de la rutinaria condición humana. 

Yo conocí el mundo antes de la nube espesa de la red. Eran tiempos de vigilia luminosa, de aparente brecha que por fin se había cruzado. 

Alguien le dijo alguien que existía un monstruo naciente llamado “La Internet” cuya marca sagrada sería la triple w, así inauguramos un milenio poco antes de su llegada numérica en el calendario. 

Un día todo se volvió social y nos pusimos on-line era la oportunidad soñada de hablarse al instante siempre, podríamos por fin comunicarnos mientras nacía el cronómetro digital del tiempo real. Aprovechamos muy poco.

Más tarde manchamos la virtualidad electrónica con nuestra ideología y amargura vanidosa y el festín se nos pudrió en la boca, las redes nos hicieron caer en ellas, presos hasta la saturación de su luminosa banalidad, separados cada vez más por nuestras mismidades y la vanagloria de los lujos y la suspensión edulcorada de la certeza de morir.

Estar disponibles para el mundo, nos mostró que en realidad no éramos tan brillantes, ni únicos ni irrepetibles y que la mayoría de las personas era insoportable, empezando por uno mismo.

Texto escrito en 2014 para una revista que después desapareció, agregaría a 9 años de distancia, que la putrefacción ahora es evidente y que las salidas libres son alejarse de esta maraña enferma de pixeles y volver a lo simple, los ojos de la persona que respira el mismo aire que tú.

La innecesaria putrefacción de hiper comunicarnos todo el tiempo sin sustancia

Muy temprano entendí que la poesía es mi vocación.

Con el tiempo, transitando la vida y sus misterios, se me reveló la naturaleza de mi propósito y a partir de entonces la imaginación fue templo de posibilidades, la libertad una brújula y la belleza mi divinidad.

Esa es mi apuesta como creador de ideas y literatura. Todo arte, trabajo o acto vital que realizo, honra a estos tres pilares para favorecer que el mundo sea un lugar más imaginativo e inspirado.

Mi propósito es revolucionar tu imaginación mediante la poesía y el pensamiento creador

Y por lo mismo a ser esclavos eternos del relato.

Por eso vivimos contando historias, viendo miles de contenidos en el medio electrónico o impreso que esté en boga, no importa la época:  puros relatos de la vida humana en su naturaleza tergiversada por su sistema imaginativo.

Por eso es más factible ver una noticia sobre política que una estrella fugaz y en esa conciencia, más fácil creer que uno está triunfando o fracasando en la vida, que portarse como  simples humanos finitos que tienen una oportunidad para contemplar el misterio del universo, desde la luz especulativa de su mente imaginante.

Estas es la razón por la que hacemos un relato hasta del cosmos,  lugar que especulamos que existe, como nosotros.

Somos imaginativos por naturaleza y por eso estamos condenados a inventar

Escrito por

Arturo Ordorika

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